El grupo británico CREEPER regresa con fuerza al terreno del metal dramático y conceptual al anunciar el lanzamiento de Sanguivore II: Mistress of Death, disponible este 31 de octubre a través de Spinefarm Records. Como adelanto, presentan su nuevo sencillo “Blood Magick (It’s a Ritual)”, una composición cargada de teatralidad y con una clara referencia estética y musical al heavy metal ochentero. Este nuevo corte no solo funciona como carta de presentación de su siguiente etapa, sino que confirma la consolidación de un universo narrativo que comenzó con Sanguivore, su álbum anterior, y que ahora se expande como una antología de horror que coquetea con el slasher, el drama gótico y los ecos del Satanic Panic.
La banda liderada por William Von Ghould continúa elaborando una narrativa que cruza la música con lo cinematográfico, interpretando en esta ocasión a una banda vampírica en plena gira por Estados Unidos durante los años 80. Este concepto no es solo una licencia estética: da forma al contenido del disco, a su imaginería y al sonido, que se alimenta de las guitarras duales a lo Judas Priest e Iron Maiden, sintetizadores de corte darkwave, saxofones art rock y un elaborado trabajo de armonías vocales entre Ghould y Hannah Greenwood. La historia gira en torno a una cazadora de vampiros, The Mistress of Death, quien persigue a esta banda ficticia para erradicar su linaje sanguinario antes del acto final.
“Blood Magick (It’s a Ritual)” representa uno de los momentos más teatrales en la discografía de CREEPER. Su riff inicial remite al filo del metal clásico, mientras que la interacción vocal —entre la voz grave y comandada de Von Ghould y los coros enigmáticos de Greenwood— construye una atmósfera ceremonial, casi como un aquelarre amplificado. El sencillo viene acompañado por un video dirigido por Harry Steel, que ofrece una visión más decadente de la gira de esta banda ficticia. Con una mezcla de material original y metraje de archivo, la pieza visual evoca la estética de House of 1000 Corpses de Rob Zombie y el frenesí visual de Natural Born Killers de Oliver Stone.
El disco, producido nuevamente por Tom Dalgety (Ghost, Rammstein, Royal Blood), no es una secuela directa de Sanguivore, sino una expansión temática que se alimenta de la misma esencia vampírica para narrar una historia paralela. CREEPER vuelve a apostar por una puesta en escena maximalista que combina música, mitología rockera y elementos de horror psicológico, construyendo un puente entre la teatralidad del shock rock y la crítica velada a la moral conservadora de los años ochenta.

Entre los formatos físicos disponibles para este nuevo lanzamiento destacan tres versiones en vinilo: una edición púrpura clásica de la banda, otra en mármol púrpura distribuida en tiendas independientes, y una edición en mármol rojo exclusiva de su tienda oficial. También se ofrecerá una versión doble en cassette tipo “rave case” que incluye ambos volúmenes de Sanguivore, además de una edición en CD mintpak disponible para todos los retailers.
Con este lanzamiento, CREEPER no solo sostiene el impulso que los llevó a encabezar por primera vez el OVO Wembley Arena, sino que refuerza su posición como una de las propuestas más ambiciosas dentro del metal contemporáneo que se atreve a cruzar fronteras narrativas sin perder la contundencia sónica.

