El vocalista de Atreyu, Brando Saller, habló con Heavy Mextal sobre el nuevo disco de la banda, el proceso de composición en Tokio e Islandia, la identidad sonora que buscaron recuperar y su regreso a México para el Vans Warped Tour 2026, que se realizará el 12 y 13 de septiembre en el Autódromo Hermanos Rodríguez de la Ciudad de México.

Los últimos 20 años de esta banda van a ser mucho más grandes que los primeros 20″: Brando Saller
Un disco construido lejos de casa
Atreyu compuso el nuevo material en tres ciudades distintas. La primera parada fue Tokio, donde pasaron una semana y escribieron alrededor de seis canciones. De ahí viajaron a San Juan, Islandia —una locación costera que Saller describe como el polo opuesto en atmósfera a la capital japonesa—, donde sumaron otras seis. El álbum se terminó en Los Ángeles con su productor.
“Solo queríamos hacerlo emocionante, divertido y diferente”, explicó el vocalista. “Estar en una banda es un regalo. Hacer lo que hacemos es un regalo. Y no queríamos que pareciera mundano.”
La decisión de grabar en esos lugares no respondió a razones técnicas ni logísticas. Fue, según Saller, una elección deliberada para mantener el proceso creativo fuera de la rutina. La banda también viajó a Islandia para grabar dos videos musicales, sin más justificación que la de que “sonaba bien”.
El sonido que buscaron recuperar
El título del disco es The End Is Not The End (La Muerte No Es El Fin), y para Saller resume tanto el contenido temático del álbum como la trayectoria de la banda. “Ya sea una relación, una carrera o una amistad, cuando las cosas terminan en tu vida puede sentirse muy final. Pero siempre hay otro día. Normalmente, las cosas más terribles solo te guían a lo siguiente.”
Aplicado a Atreyu, el mensaje tiene un doble sentido: la banda lleva casi 27 años activa, ha pasado por cambios de formación y altibajos en su carrera, y este álbum es su respuesta a quienes podrían haberlos dado por terminados.
En cuanto al sonido, Saller fue específico sobre lo que buscaban. “Nos centramos en lo que creemos que son las mejores partes de nuestra banda. Ha habido álbumes en los que perdimos parte de esa identidad: algunos en los que faltó la guitarra como la hacemos normalmente, otros en los que dejamos atrás las voces guturales que nos gustan. Esta vez pusimos todo eso al frente.”
No lo describió como un regreso al pasado. “No creo que suene como nuestra música antigua. Está elevada y más madura. Pero están los elementos: las canciones más pesadas que hemos escrito, las más metálicas, y también los momentos más melódicos.”
Tres singles y lo que viene
Antes del lanzamiento completo, la banda publicó tres sencillos: Dead, Ego Death y All For You. Saller describió Dead como una de las canciones más pesadas y rápidas que han grabado, que reactivó a los fans más antiguos. Ego Death fue, según él, una pieza deliberadamente desconcertante. All For You continuó con los giros inesperados.
Sobre si los tres singles representan fielmente el álbum completo, fue directo: “En general es una buena imagen de lo que hicimos, pero definitivamente hay algunas sorpresas todavía.”
Para quienes no sepan por dónde empezar, destacó tres canciones: Children of Light, con participación de Max Cavalera; Afterglow, que describió como una pieza más personal; y Break the Glass, el cierre del disco.
Su recomendación para escucharlo: audífonos, coche o el mejor sistema de audio disponible, y de principio a fin.
México: del estadio de Iron Maiden al show propio
La relación de Atreyu con el público mexicano tiene una historia que Saller no esquivó. Su primera visita al país fue como banda de apertura en los shows de Iron Maiden, en estadios de entre 40,000 y 60,000 personas. El cartel completo incluía a Carcass, Morbid Angel y Lauren Harris. Atreyu era la única banda del billete que no encajaba en el género.
“Fue la experiencia más polarizante que hemos vivido”, dijo. “Tocamos el show. Fue desafiante. Mucha gente no estaba ahí por nosotros.”
Sin embargo, al terminar la actuación, varios integrantes de Iron Maiden los buscaron para felicitarlos por haber completado el set. Y al revisar los números al final del día, habían vendido toda la mercancía que llevaron. “Había mucha gente que amó el show, pero también había 30,000 personas que solo querían a Iron Maiden. Fue difícil de calibrar.”
El contraste llegó cuando repitieron la experiencia con Iron Maiden en Canadá. “Fue exactamente lo opuesto. La gente fue increíble. Fue la mejor experiencia que hemos tenido con ellos.”
El año pasado regresaron a México para su primer show como cabeza de cartel. La recepción fue lo que necesitaban ver. “La energía de México fue tan buena. Nos tomó demasiado tiempo venir a hacer un tour propio aquí. Y ahora que lo hicimos, no podemos esperar a volver.”
Warped Tour y el plan para septiembre
Para el Vans Warped Tour de septiembre, Saller no habló de producción especial ni de sorpresas escénicas. El objetivo es simple: tocar tantas canciones del catálogo como el tiempo permita. “En ese tipo de shows intentas hacer el mejor set de hits. La gente puede esperar escuchar todas sus canciones favoritas.”
También anticipó que el set incluirá canciones del nuevo álbum, aunque no precisó cuáles. Mencionó a Papa Roach como la banda del cartel que más le emociona tener cerca.
Atreyu llega a México 27 años después de su fundación, con un disco nuevo, material sin estrenar en vivo en el país y la convicción, al menos según su vocalista, de que lo mejor de la banda no quedó en el pasado. “Los últimos 20 años de esta banda van a ser mucho más grandes que los primeros 20”, dijo Saller. Si la recepción del año pasado sirve de referencia, el Autódromo Hermanos Rodríguez en septiembre será la primera prueba real de esa afirmación.


