El 9 de mayo de 2025, Behemoth, los titanes polacos del blackened death metal, lanzaron su decimotercer álbum de estudio, The Shit Ov God, a través de Nuclear Blast Records. Con un título deliberadamente provocador y una portada que reinterpreta el cristograma “IHS” de manera subversiva, el disco llega cargado de opiniones divididas y controversia. Tras una década marcada por el hito de The Satanist (2014) y críticas mixtas a sus sucesores, I Loved You at Your Darkest (2018) y Opvs Contra Natvram (2022), Behemoth regresa con una obra que busca recuperar la esencia cruda y directa de su sonido, aunque tiene varias caídas en el proceso.
The Shit Ov God se presenta como un álbum que va al grano, con ocho pistas y una duración de 38 minutos, una decisión que muchos críticos han aplaudido por evitar la dispersión de trabajos anteriores, ofreciendo una experiencia más enfocada. La producción, a cargo del reconocido Jens Bogren (Fascination Street Studios), equilibra la densidad sonora con una claridad que resalta la ferocidad de los riffs y la batería, agregando recursos poco usados por la banda como recitar las letras en vez de cantarlas, coros de carácter religioso y percusiones tribales.

El álbum arranca con “The Shadow Elite”, un tema que combina una atmósfera opresiva con riffs pesados y una marcha blackened death que trae la grandeza de Behemoth en su mejor momento demostrando que un sí se lo proponen pueden crear temas a la altura. Por su parte, “O Venvs, Come!” y “Avgvr (The Dread Vvltvre)” cierran el disco con un broche épico, el primero con un tono sombrío y el segundo con una intensidad desenfrenada que. Estas pistas demuestran que Behemoth aún puede conjugar brutalidad y accesibilidad.
El título The Shit Ov God y su sencillo homónimo han polarizado opiniones. Nergal, fiel a su filosofía de rechazar la sutileza, defiende el nombre como una “declaración directa y polarizadora” que desafía las nociones de divinidad y humanidad. Sin embargo, en Reddit, algunos fans coinciden, calificando las letras como “edgy” y propias de un adolescente rebelde, aunque reconocen la calidad instrumental y vocal.
A pesar de estas críticas, el disco logra momentos de profundidad lírica y musical. “Lvciferaeon” y “Nomen Barbarvm” exploran un misticismo satánico con mayor elegancia. La voz de Nergal, más ceremonial que nunca, guía esta experiencia como un officiant de una misa negra, demostrando que, a sus 47 años, sigue siendo una fuerza imponente.
Este disco divide opiniones, ya que mientras algunos fans coinciden que The Shit Ov God es el mejor trabajo de Behemoth desde The Satanist, (aunque no alcanza las alturas de aquella obra maestra) otros lamentan que el álbum carezca de la innovación de antaño, sintiéndose como un eco de ideas recicladas de sus materiales pasados.
The Shit Ov God es un álbum que divide pero no deja indiferente. Behemoth entrega una obra más enfocada y visceral que sus antecesores recientes, con una producción impecable y momentos de intensidad que reafirman su estatus como gigantes del metal extremo. Sin embargo, la provocación forzada de su título y algunas letras restan seriedad a su propuesta, mientras que la falta de innovación puede decepcionar a quienes esperan un nuevo The Satanist. Para los fieles seguidores, este disco ofrece suficiente para celebrar; para los escépticos, es una muestra de que Behemoth sigue siendo relevante, pero quizás no tan peligroso como antes. Como dice un post en X, “recuerdo cuando el aire era limpio, el sexo era sucio y Behemoth peligrosos”.

