El mundo del heavy metal está de luto tras la muerte de Ozzy Osbourne, el legendario vocalista de Black Sabbath, quien falleció a los 76 años el martes 22 de julio de 2025. Su esposa, Sharon Osbourne, ha hablado por primera vez desde la trágica noticia, respondiendo con emotividad a los tributos que han llegado desde todos los rincones del mundo para honrar al “Príncipe de la Oscuridad”.
Tras el anuncio del fallecimiento de Ozzy Osbourne, confirmado por su familia en un comunicado que destacaba que el músico murió “rodeado de amor” junto a sus seres queridos, las redes sociales y los medios se inundaron de mensajes de cariño. Uno de los primeros en rendir homenaje fue el músico inglés Gavin Rossdale, conocido por ser el líder de la banda Bush. En una publicación en Instagram, Rossdale expresó su admiración por Ozzy, recordando los pocos pero memorables encuentros que tuvo con él, gracias a su amistad con Jack Osbourne, hijo del cantante.
“Descansa en paz, Ozzy. Era un hombre increíble, una verdadera leyenda. Lo conocí un par de veces a través de Jack, y siempre fue cálido, amable y con un gran sentido del humor. Enviando todo mi cariño a su familia en este momento tan duro”, escribió Rossdale.
Sharon, visiblemente conmovida, respondió con un breve pero sentido mensaje: “Dios te bendiga”. Esta fue una de las primeras interacciones públicas de Sharon tras la pérdida, mostrando su gratitud hacia quienes han recordado a su esposo con tanto afecto.
El último adiós de Ozzy Osbourne
La muerte de Ozzy llegó apenas semanas después de su emotiva despedida en el escenario, durante el concierto Back to the Beginning el 5 de julio de 2025 en Villa Park, Birmingham. Este evento marcó la reunión de los miembros originales de Black Sabbath —Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward— por primera vez desde 2005. A pesar de su frágil estado de salud, agravado por su diagnóstico de Parkinson en 2019, Ozzy ofreció una actuación inolvidable, sentado en un trono adornado con murciélagos, cantando clásicos como “Paranoid”, “Iron Man” y “War Pigs”.
“Gracias desde lo más profundo de mi corazón”, dijo Ozzy al público, en lo que prometió sería su última actuación, marcada por su lucha contra la enfermedad. El concierto, que también contó con presentaciones de bandas como Metallica y Guns N’ Roses, fue descrito como un evento histórico, un “Loud Aid” que celebró la vida y el legado de una figura clave en la creación del heavy metal.
Un amor inquebrantable: Sharon y Ozzy, una historia de resiliencia
Sharon Osbourne no solo fue la esposa de Ozzy, sino también su manager y una fuerza crucial en su carrera. Desde que asumió el manejo de su carrera en solitario tras su salida de Black Sabbath en 1979, Sharon transformó a Ozzy en un ícono global con álbumes como Blizzard of Ozz (1980) y éxitos como “Crazy Train”. Su relación, aunque marcada por momentos turbulentos —incluyendo un incidente en 1989 donde Ozzy fue arrestado por intentar estrangularla bajo los efectos del alcohol—, estuvo definida por una lealtad inquebrantable. Sharon fue fundamental en iniciativas como Ozzfest, el festival que revolucionó la escena del metal, y en el éxito del reality show The Osbournes, que mostró al mundo el lado humano y caótico de la familia.
En las redes sociales, los fans han destacado el rol de Sharon como pilar en la vida de Ozzy. Un usuario en X escribió: “Sin Sharon, Ozzy no habría llegado tan lejos. Ella estuvo a su lado en los peores momentos y lo ayudó a ser la leyenda que es hoy”. Otro comentó: “El último concierto de Ozzy fue idea de Sharon, una forma de darle la despedida que merecía, rodeado de amor y música”.
Mientras los fans dejan flores en la estrella de Ozzy en el Hollywood Walk of Fame y en puntos emblemáticos de Birmingham, Sharon y su familia —sus hijos Jack, Kelly, Aimee, Louis, Jessica y Elliot— han pedido privacidad para procesar su pérdida.

