La banda francesa Celeste cumplió uno de sus objetivos pendientes al realizar su primera gira por México y Latinoamérica, después de casi dos décadas de trayectoria. En entrevista con Heavy Mextal, Johan, vocalista y bajista del grupo, habló sobre las dificultades económicas que retrasaron su llegada a la región, la respuesta de los asistentes y la propuesta audiovisual que distingue sus conciertos, donde el black metal, el post-metal y el post-hardcore convergen en una atmósfera oscura y envolvente. La agrupación reconoció que el recorrido representó un esfuerzo financiero considerable, pero confirmó su intención de regresar.
“Siempre soñamos con venir”, explicó Johan al recordar que tocar en Latinoamérica era una meta desde que Celeste comenzó a realizar giras fuera de Europa. Sin embargo, los costos de trasladar a la banda y su equipo, sumados a los honorarios disponibles para las presentaciones, dificultaron concretar el proyecto. “Vamos a perder dinero, pero queremos hacerlo”, recordó sobre la decisión que finalmente les permitió emprender el viaje. El músico aseguró que, pese a las pérdidas económicas, están satisfechos con los resultados y esperan que la experiencia facilite futuras visitas. La llegada del grupo también marcó una nueva etapa en su relación con los seguidores latinoamericanos, quienes durante años habían solicitado conciertos en la región.
Una identidad musical que evita las etiquetas
Formada en Lyon, Francia, en 2005, Celeste desarrolló una propuesta que combina elementos del black metal, sludge metal, post-metal y post-hardcore. Su discografía incluye trabajos como Morte(s) Née(s) (2010), Infidèle(s) (2017) y Assassine(s) (2022), álbumes que muestran una evolución desde la agresividad de sus primeros años hacia composiciones con más matices melódicos y experimentales.
Johan explicó que esa evolución nunca respondió al intento de imitar a otras agrupaciones. “Es más importante decir lo que queremos hacer que cómo queremos sonar”, señaló. Según el músico, la intención inicial consistía en crear música extremadamente oscura y violenta, una característica que la banda ha mantenido mientras amplía sus recursos compositivos.
Esta búsqueda también se refleja en sus presentaciones. Celeste utiliza escenarios oscuros, luces estroboscópicas, humo y destellos rojos para construir una experiencia que combina música y elementos visuales. En años recientes, la agrupación incorporó proyecciones para reforzar la atmósfera de sus conciertos.
“Queremos que cada concierto sea una experiencia”, afirmó Johan. El músico explicó que respeta las distintas formas en que el público recibe su propuesta, desde quienes permanecen inmóviles hasta quienes expresan su entusiasmo mediante gritos y movimientos, incluso cantando sus canciones como fue el caso en sus show en México. No obstante, reconoció que la respuesta más efusiva de los asistentes le proporciona energía durante las actuaciones.
El futuro de Celeste después de su primera gira latinoamericana
La gira de 2026 llevó a Celeste por distintos países de Latinoamérica, con presentaciones registradas en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Costa Rica, Guatemala y México. En territorio mexicano, la banda pasó por Ciudad de México, León y Guadalajara, de acuerdo con los registros de conciertos publicados.
Después de esta experiencia, el grupo planea tomarse un descanso y evaluar sus próximos pasos. Johan reveló que los integrantes estuvieron trabajando en el estudio unas semanas antes de iniciar el recorrido, aunque aclaró que todavía no hay un nuevo álbum confirmado.
“Vamos a ver si regresamos al estudio en los próximos meses para grabar algunas canciones”, explicó. La banda también contempla volver a realizar giras por Europa y regresar a Latinoamérica cuando tenga nuevo material, además de visitar otros territorios que aún no ha recorrido.
Para Johan, dedicar su vida a la música ha implicado sacrificios personales, viajes constantes y una intensa actividad sobre los escenarios. Sin embargo, considera que el esfuerzo ha valido la pena. “No me arrepiento de nada. Es agotador, pero también muy gratificante”, declaró.
El músico cerró la entrevista con un agradecimiento a quienes recibieron a Celeste durante su primera visita a la región: “La bienvenida que recibimos fue una locura. Nos encontramos con personas maravillosas y muy positivas. No tengo más que cosas buenas que decir”.
La experiencia representa un primer paso para fortalecer la relación de Celeste con el público latinoamericano, mientras la banda continúa desarrollando una propuesta que combina la crudeza del metal extremo con una identidad sonora y visual propia.
