Dentro del thrash metal, pocas vertientes logran combinar agresión y complejidad instrumental con la destreza del thrash técnico. Este subgénero, que desafía las estructuras convencionales con cambios de ritmo impredecibles, ejecuciones milimétricas y un enfoque casi progresivo, ha sido impulsado por bandas que no solo expandieron los límites del metal extremo, sino que dejaron una marca indeleble en su evolución. Entre ellas, Coroner, Voivod y Watchtower destacan como referentes indiscutibles, cada una con una identidad sonora única y una propuesta que sigue siendo influyente décadas después de su debut.
Coroner: la precisión suiza del thrash técnico
Surgidos en Zúrich, Suiza, Coroner fue una de las bandas más innovadoras de la segunda ola del thrash metal en los años 80. Formado por exroadies de Celtic Frost, el trío conformado por Ron Broder (bajo y voz), Tommy Vetterli (guitarra) y Marky Edelmann (batería) elevó el estándar técnico del género con discos como R.I.P. (1987) y No More Color (1989). Su estilo se caracterizaba por riffs intrincados, tempos complejos y una ejecución quirúrgica que los llevó a ser considerados los “Rush del thrash metal”. A diferencia de otras bandas del movimiento, Coroner integraba elementos de jazz, música clásica y estructuras progresivas, lo que los convirtió en una banda de culto para músicos y aficionados del metal más elaborado.
Voivod: distorsión y ciencia ficción desde Canadá
Desde sus inicios en Jonquière, Canadá, Voivod dejó en claro que su sonido no seguiría los patrones tradicionales del thrash metal. Liderados por el carismático Denis “Snake” Bélanger en la voz y el visionario Denis “Piggy” D’Amour en la guitarra, el grupo exploró territorios poco convencionales con disonancias, armonías atonales y estructuras abstractas que desafiaban cualquier categorización. Álbunes como Dimension Hatröss (1988) y Nothingface (1989) consolidaron su identidad como una banda que trascendía el thrash para adentrarse en el metal progresivo y experimental. Su estética inspirada en la ciencia ficción y su temática postapocalíptica los convirtieron en una anomalía dentro de la escena, influencia que aún resuena en bandas contemporáneas.
Watchtower: la cúspide de la complejidad en el thrash metal
Originarios de Texas, Watchtower llevó el thrash metal técnico a niveles extremos de virtuosismo. Con su álbum debut Energetic Disassembly (1985), la banda sentó las bases de lo que hoy se considera metal progresivo, fusionando la velocidad del thrash con estructuras matemáticas y una ejecución instrumental que desafiaba cualquier límite del género. Su segundo álbum, Control and Resistance (1989), es una obra maestra de la precisión técnica, con la voz operística de Alan Tecchio y la guitarra frenética de Ron Jarzombek como elementos distintivos. Aunque su legado no alcanzó el reconocimiento masivo de otras bandas de la época, Watchtower sigue siendo una referencia obligada para músicos que buscan explorar los límites del metal extremo.
No te pierdas a Coroner este 23 de marzo en el Foro Veintocho en un evento traído por La Cafeína!


