Por Hugo Piña //
Violet Grohl, la hija de 19 años del líder de Foo Fighters, acaba de dar un paso definitivo hacia su propia carrera musical: anunció Be Sweet to Me, su álbum debut, con fecha de lanzamiento el 29 de mayo a través de Republic Records bajo su propio sello, Auroura Records. Junto al anuncio, estrenó el video de “595”, el tercer adelanto del disco, dirigido por Nikki Milan Houston.
Un disco grabado con espíritu de sesionista
Be Sweet to Me fue grabado entre finales de 2024 e inicios de 2025 en el estudio casero del productor Justin Raisen, conocido por su trabajo con Kim Gordon y Charli XCX. Las sesiones reunieron a un grupo de músicos ensamblado con el espíritu de los legendarios Wrecking Crew, los sesionistas que definieron el sonido del pop y rock de los años sesenta y setenta en Los Ángeles. El resultado es un disco de 11 tracks que se mueve entre el ruido, la melodía y una sensibilidad que Violet describe como profundamente influenciada por el rock alternativo de finales de los ochenta y principios de los noventa.

Las referencias que cita no son las que se esperarían de una artista de 19 años — o quizá sí, considerando quién es su padre: Pixies, Soundgarden, Cocteau Twins, The Breeders, PJ Harvey, The Muffs, Björk, Alice in Chains, L7 y Juliana Hatfield. Para Violet, hay algo profundamente poderoso en esa época de la música, desde los mensajes hasta la estética visual, una autenticidad y crudeza que impregnan todo lo que compone.
“595”: ruido, gancho y actitud
El nuevo sencillo “595” nació de una camiseta vintage que anunciaba una línea de sexo telefónico. La canción es una mezcla de actitud slasher con estallidos de ruido y un estribillo asesino. El track se suma a los adelantos previos “THUM” — la primera canción que Violet compuso con sus colaboradores, inspirada en el empaque retro de un esmalte anti-morderse las uñas — y “Applefish”.
Antes de estos sencillos, Violet publicó en enero “What’s Heaven Without You”, un tema escrito tras los incendios de Altadena en Los Ángeles e inspirado por David Lynch, cuya influencia permea todo el disco. La canción estará disponible como sencillo de siete pulgadas exclusivo para el Record Store Day del 18 de abril, con “Swallowtail” como lado B.
De los tributos a Taylor Hawkins a su propia voz
Violet Grohl no es una recién llegada. A los 12 años interpretó “When We Were Young” de Adele junto a su padre. Se unió a los sobrevivientes de Nirvana para un cover de “Heart-Shaped Box”. Participó como corista en los álbumes Medicine at Midnight y But Here We Are de Foo Fighters, y fue parte de los conciertos tributo al fallecido baterista Taylor Hawkins. Ha grabado voces de apoyo para St. Vincent y Beck, y en 2021 publicó su primer sencillo, un cover de “Nausea” de la banda X.
Pero Be Sweet to Me es otra cosa. No es la hija de Dave Grohl haciendo cameos en el mundo de su padre: es una artista de 19 años con un disco propio, un productor que trabaja en los márgenes del pop experimental, y una lista de influencias que apunta directo al corazón del rock alternativo que marcó a una generación. El hecho de que esa generación incluya a su propio padre es parte de la historia, pero ya no es toda la historia.

