Por: Hugo Piña
Hace 30 años Helloween lanzó The Time of the Oath, su séptimo álbum de estudio. Publicado en marzo de 1996 vía Raw Power/Castle Communications y grabado en los estudios Chateau du Pape de Hamburgo, el disco marcó un antes y un después en la era Andi Deris y demostró que la banda podía competir de tú a tú con su propia leyenda.
La sombra de Ingo
The Time of the Oath carga un peso que no se puede ignorar. El álbum está dedicado a la memoria de Ingo Schwichtenberg, baterista original de Helloween, quien se quitó la vida en marzo de 1995 tras años luchando contra la esquizofrenia. Fue el primer disco de la banda después de su muerte, y la dedicatoria en el libreto no es un gesto de protocolo: es un reconocimiento directo a alguien que fue parte fundamental de la identidad del grupo desde sus inicios.
La banda dejó un mensaje claro en las notas del álbum: habían pasado juntos por momentos hermosos y difíciles, y el lugar de Ingo en la historia de Helloween sería para siempre. Esa pérdida, inevitablemente, coloreó el tono del disco.

Nostradamus como concepto
The Time of the Oath es un álbum conceptual. Según Andi Deris, las letras están basadas en las profecías de Nostradamus, específicamente las que sus intérpretes asocian con el período entre 1994 y 2000. La idea central gira alrededor de la predicción de una Tercera Guerra Mundial seguida de un milenio de paz, siempre y cuando la humanidad tomara las decisiones correctas. El álbum fue concebido para reflejar esas decisiones.
El Keeper, la figura encapuchada que aparece en la portada, regresa después de los dos primeros álbumes de la saga Keeper of the Seven Keys y antes de volver en The Legacyaños después. En esta versión, el espacio bajo la capucha no muestra un rostro sino estrellas y anillos dorados, un detalle visual que conecta directamente con el misticismo del concepto.
Las canciones: de la velocidad al corazón
El disco abre con “We Burn”, un arranque a toda velocidad que deja claro que Helloween no había perdido un gramo de potencia. “Steel Tormentor” funciona como un tributo al sonido de Judas Priest, con un groove que remite directamente a la era Piece of Mind / Powerslave de Iron Maiden. “Wake Up the Mountain” mantiene la energía con un estribillo pegadizo y esa capacidad melódica que siempre ha diferenciado a la banda.
“Power” se convirtió en uno de los himnos definitivos de la era Deris: directo, contundente y hecho para cantarse en vivo. Alcanzó el puesto 40 en el chart de singles de Japón y se consolidó como un fijo del setlist que permanece hasta hoy. “Kings Will Be Kings” es otro de los puntos altos, una pieza de power metal clásico con un gancho vocal imposible de ignorar.
“Before the War” es posiblemente la canción más ambiciosa del disco: con un trabajo de bajo prominente de Markus Grosskopf y una sección de solos que alterna entre Michael Weikath y Roland Grapow, es una pieza que crece con cada escucha. “Mission Motherland” cierra la parte épica con un alcance casi cinemático, acreditada a Weikath y la banda entera.

Y luego está “Forever and One (Neverland)”.
La balada del álbum es, para muchos, la mejor que Helloween ha grabado jamás. Una canción que conecta a nivel emocional con una inmediatez brutal, construida sobre una melodía vocal que Deris entrega con una vulnerabilidad que contrasta con la potencia del resto del disco. Se lanzó como single y se convirtió en una de las canciones más reconocibles de toda la discografía de la banda, un tema que trasciende el power metal y funciona como una canción universal sobre la pérdida y la soledad. Fue el tercer single del álbum junto con “Power” y “The Time of the Oath”.
El cierre con la canción titular, “The Time of the Oath”, es un track que ha ganado reputación como un monstruo en vivo, donde Deris le inyecta una energía que la versión de estudio apenas insinúa.
La formación y la producción
El lineup que grabó este disco fue el quinteto de Andi Deris (voz), Michael Weikath (guitarra), Roland Grapow (guitarra), Markus Grosskopf (bajo) y Uli Kusch (batería). La producción corrió a cargo de la propia banda junto a Tommy Hansen, y la grabación se realizó en los estudios Chateau du Pape de Hamburgo, con el mastering a cargo de Ian Cooper en Metropolis, Londres.
Fue un álbum donde los cinco miembros recibieron créditos de composición por primera vez en la historia de la banda, aunque la contribución de Grosskopf se limitó a dos temas que aparecieron como B-sides de los singles.
Impacto y legado
The Time of the Oath vendió más de 200,000 copias solo en Japón, donde obtuvo certificación de oro. Posicionó bien en las listas internacionales y consolidó a la formación Deris como una entidad propia, no como un reemplazo temporal de la era Kiske/Hansen. Después del tropiezo creativo de Chameleon (1993) y la transición de Master of the Rings(1994), este fue el disco que le dio estabilidad real a la banda.
La gira que siguió quedó documentada en High Live (1996), uno de los mejores álbumes en directo de Helloween, que capturó a esta formación en un estado de energía feroz.
Treinta años después, The Time of the Oath sigue siendo uno de los pilares de la discografía de Helloween. No intenta recrear la magia de los Keeper, sino que construye algo propio: más oscuro, más denso, más adulto, pero sin perder esa capacidad melódica que hace que Helloween sea Helloween. La propia banda lo celebró hoy en sus redes con un mensaje directo: 30 años de riffs, melodías y emoción pura. Todavía fuerte. Todavía vivo. Todavía de ustedes.
Lineup en The Time of the Oath: Andi Deris — voz | Michael Weikath — guitarra | Roland Grapow — guitarra | Markus Grosskopf — bajo | Uli Kusch — batería
Tracklist:
1. We Burn
2. Steel Tormentor
3. Wake Up the Mountain
4. Power
5. Forever and One (Neverland)
6. Before the War
7. A Million to One
8. Anything My Mama Don’t Like
9. Kings Will Be Kings
10. Mission Motherland
11. If I Knew
12. The Time of the Oath
Sello: Raw Power / Castle Communications Producción:Helloween y Tommy Hansen Estudio: Chateau du Pape, Hamburgo
Helloween en México
La legendaria banda alemana de power metal, Helloween, se presentará en la Arena CDMX el próximo sábado 29 de agosto de 2026 a las 21:00 horas. Este concierto forma parte de su gira mundial “40 Years Anniversary Tour”, celebrando cuatro décadas de trayectoria con una producción a gran escala que promete un recorrido histórico por sus himnos más icónicos.
Los boletos ya están disponibles a través del sistema Superboletos y en puntos de venta físicos como las taquillas del recinto, El Palacio de Hierro y Farmacias del Ahorro, con precios que oscilan entre los $900 y $2,300 MXN más cargos por servicio.


