sábado, abril 18, 2026
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    FM reconquista Sevilla celebrando cuatro décadas de historia

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    Los años 80 dejaron una huella musical imborrable que trascendió a su tiempo y aún hoy perdura. Aquella década vio nacer canciones que siguen estando presentes en lo que hoy llamamos playlists, y que por entonces el equivalente eran cintas de casete que te grababa alguien que te apreciaba. Aunque en la actualidad nos hemos apartado de la estética ochentera, que ahora nos parece un reflejo de los excesos de las estrellas del rock de la época, y ya no llevamos las hombreras ni nos cardamos las melenas, no hemos dejado atrás lo que sí se hizo bien: el hard rock melódico y el AOR, que vivieron su mayor popularidad hace nada menos que cuatro décadas, pero se resisten a caer en el olvido.

    Afortunadamente para los aficionados a la música en vivo, aún hoy podemos disfrutar de muchas de las bandas que contribuyeron al desarrollo de este género, y entre ellas tenemos a FM, que con su “Indiscreet 40th Anniversary Tour” mantienen viva esa llama que muchos dieron por extinguida equivocadamente.

    Sevilla fue una de las ciudades agraciadas con la visita de los británicos, que venían a compartir la celebración de cuarenta años de su debut tocando íntegramente su álbum Indiscreet, lanzado en 1986. El público acudió a la cita conformando una audiencia mixta, algunos con edad suficiente para recordar haber escuchado alguna canción en la radio y otros cuyos padres ni siquiera se habían conocido aún por aquel entonces. Eso es un síntoma inequívoco de que la banda ha sabido conectar con la gente a lo largo del tiempo.

    Pasados pocos minutos de las nueve de la noche se apagaban las luces y las inconfundibles notas de la Pantera Rosa de Henry Mancini nos avisaban de que comenzaba el espectáculo. Una voz en off terminaba de ponernos en situación anunciando la inminente aparición de los músicos, que tomaron sus posiciones. Sonaron los primeros acordes de “Digging Up The Dirt” y la formación se completaba al entrar la voz de Steve, recibida con entusiasmo por los allí congregados. Tras esta primera toma de contacto Steve tomó su guitarra y sonó “Killed By Love”, celebradísima por el público que no paraba de acompañar con las palmas. Los yeah de rigor fueron coreados perfectamente. Así, en la segunda canción FM ya tenían a la gente en el bolsillo.

    Tras estas dos canciones se tomaron una pequeña pausa para que Steve comentara lo fotogénica que es nuestra ciudad y lo encantados que estaban de estar de vuelta tras no mucho tiempo de la vez anterior. Dos canciones de la década pasada habían abierto el show, pero aquí veníamos a sentir la nostalgia, así que a partir de ahora comenzaría el repaso a Indiscreet, comenzando con “That girl”, una canción hija de su tiempo en la que la voz de Steve sonaba como siempre.

    Con “Other Side Of Midnight” los teclados abandonaron su habitual posición de segundo plano para cobrar protagonismo. Era la mejor canción para hacerlo, ya que está escrita para que brillen por sí mismos. La propia banda, con sus miradas y sus gestos, decían al público dónde mirar, y Jem Davis se adelantó sobre el escenario con un teclado portátil para conseguir conectar aún más con la gente, a la que tenían encandilada.

    “Love Lies Dying” permitió el lucimiento de Steve a la voz, tanto por su calidad técnica como por su interpretación. El entusiasmo del público crecía a medida que pasaba el tiempo. La veteranía de la banda se notaba en su seguridad a la hora de ejecutar cada nota y cada movimiento, estaban disfrutando cada minuto, se les veía en las caras. Merv Goldsworthy no paraba de lanzar sonrisas cómplices al resto de la banda, al tiempo que su bajo sonaba extraordinariamente bien. Por su parte, Jim Kirkpatrick lanzaba sonoros solos de guitarra sin pestañear, siendo su forma de moverse en el escenario menos extrovertida que la de sus compañeros. Steve le daba paso a él saliendo del escenario para que tuviera su merecido lugar bajo los focos.

    En un disco de rock de los 80 era de obligado cumplimiento tener una balada lista para que sonara en las emisoras de radio para emocionar a los oyentes. En Indiscreet esa balada es la canción que sonó a continuación, “Frozen Heart”, mostrando una faceta de la voz de Steve que escapa del puro AOR, dejándose entrever la potente influencia americana en su forma de cantar y que se aprecia muchísimo más en directo. Tras ella pasaron sin pausa a “Hot Wired”, un tema que está pensado para que el público participe coreando sin parar el estribillo. Pete Jupp, que había estado a la batería sonriendo todo el tiempo pasó a tener un semblante algo más serio, y es que terminó con un corto solo y tenía que concentrarse en hacerlo bien cuando todo el mundo estaba pendiente de él. Una vez que acabó ya volvía a estar relajado y disfrutando de cada uno de sus golpes, orgulloso de ser el responsable de la percusión que marca exactamente los ritmos a los que se mueve cada una de las personas de la sala.

    A continuación sonó “Face To Face”, en la que de nuevo los teclados estaban marcando las melodías de la canción, recordando mucho a VAN HALEN. Lejos de disimilarla, su influencia en la música de FM está a plena vista, ya que todos los teclados que había en el escenario tenían un diseño inspirado en la icónica guitarra Frankenstrat. Lejos de pasar desapercibidos, los teclados seguían sonando mano a mano con los demás instrumentos en “I Belong To The Night” excepto cuando el solo de guitarra tomó el liderazgo de la melodía. Las caras de la audiencia eran de absoluto embelesamiento, y la entrega era total. Las palmas no dejaban de sonar ni un momento. De hecho, mientras que lo habitual es que sea algún miembro de la banda el que marque el ritmo de las palmas y el público le siga, en “Heart Of The Matter” pasó lo contrario, fue el público el que ya estaba tocando palmas cuando el grupo lo siguió.

    Con esto acababan las canciones del álbum que habíamos venido a recordar, pero no el concierto. Aún quedaban en el tintero algunas canciones emblemáticas como “Let Love Be the Leader” o “Synchronized”, para dejar bien patente que FM es un grupo con solera y trayectoria y no una banda de éxito efímero.

    “Someday (You’ll Come Running)” nos devolvía a finales de los 80 a quienes vivimos nuestra juventud durante aquellos años, y nos hacía agradecer que aún estamos aquí con el entusiasmo intacto, sin que se haya desgastado después de tanto tiempo. Steve dejaba el pie de micro, lo que le permitía mayor movimiento sobre el escenario e interacción con la banda.

    En este punto la audiencia ya tenía claro que había asistido a una de esas ejecuciones en las que la música que surge desde los amplificadores de la sala es fruto de toda una trayectoria de profesionales que han interiorizado tanto lo que hacen que les sale tan natural como su respiración. FM habían venido a demostrar que son músicos porque no podrían haber sido otra cosa en la vida.

    Los actores dicen que para que una actuación sea natural hay que aprenderse el guion tan bien que no haya que preocuparse de las palabras. Es la forma de transmitir emociones al público. FM estaba haciendo esto trasladándolo al plano musical, conectando con cada uno de los que estábamos allí a través de una ejecución con un sonido impecable. Y así llegaba el momento de bailar “Bad Luck”, que desató al público, seguida del clásico “Tough It Out”.

    Era el momento de hacer una breve pausa, en la que el público concedió por unanimidad el “oe, oe, oeoeoeoe” que solo se otorga a las actuaciones que quedarán para siempre en la memoria de los presentes. Terminamos con “Does It Feel Like Love”, que puso el broche final a la noche salpicada de nuevo con una interpretación llena de emociones. En ese momento fue cuando miré el reloj para darme cuenta de que habían pasado 90 minutos en un abrir y cerrar de ojos.

    FM se ha rodeado de los más grandes desde el comienzo de su historia: han compartido escenario con una larga lista que incluye a MEAT LOAF, BON JOVI, TINA TURNER, FOREIGNER, WHITESNAKE o GARY MOORE. La única pega que le podemos poner a la noche es que en la gira española venían acompañados de TYGERS OF PAN TANG en todas sus fechas menos para Sevilla. Esta ausencia es una espinita que se ha quedado clavada en los asistentes. Por lo demás fue una noche perfecta de reencuentro con la banda que ya lleva dos visitas a nuestra ciudad. Nuestra esperanza es que tengamos la suerte de que se cumpla aquello de no hay dos sin tres y la próxima vez podamos disfrutar el doble si se hacen acompañar de algún grupo de talla similar.

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    Estrella U.M.
    Apasionada por el heavy metal. Escribe desde la escucha y el calor del directo.

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