El pasado 31 de julio de 2025, el mundo del heavy metal despidió a una de sus figuras más icónicas, Ozzy Osbourne, en un funeral privado celebrado en su propiedad de Buckinghamshire, Inglaterra. Robert Trujillo, bajista de Metallica y exmiembro de la banda solista de Ozzy, compartió detalles de la ceremonia en una entrevista reciente con Eddie Trunk en Trunk Nation de SiriusXM. El evento, reservado para 110 personas cercanas al cantante, fue un momento íntimo y emotivo que combinó tristeza, risas y recuerdos de una vida dedicada al rock.
Un adiós íntimo en Buckinghamshire
El funeral se llevó a cabo en los terrenos de la mansión de 250 acres que Ozzy y su esposa Sharon poseían desde 1993. Entre los asistentes estuvieron familiares, amigos y figuras del heavy metal como Geezer Butler, Rob Zombie, Zakk Wylde, Marilyn Manson, Corey Taylor y James Hetfield. Según Trujillo, la ceremonia fue “muy hermosa” y tuvo momentos que parecieron reflejar la personalidad única de Ozzy.
El clima jugó un papel especial durante el servicio. Al inicio, la lluvia marcaba un tono sombrío, pero a medida que avanzaba la ceremonia, el tiempo cambió. Cuando Kelly Osbourne, hija de Ozzy, cantó, las hojas con sus letras se las llevó el viento, como si el cantante estuviera bromeando desde el más allá. Luego, durante el discurso de Geezer Butler, bajista de Black Sabbath, el sol salió, iluminando el momento. “No bromeo, salió el sol de verdad”, dijo Trujillo, describiendo el instante como algo mágico.
Discursos, risas y lágrimas
El funeral no solo fue un espacio para la tristeza, sino también para celebrar la vida de Ozzy Osbourne. Los discursos estuvieron llenos de anécdotas, muchos con un toque de humor que reflejaba el espíritu irreverente del cantante. Geezer Butler, visiblemente emocionado, tuvo dificultades para hablar al principio, pero logró ofrecer un elogio conmovedor. Otros asistentes compartieron historias que provocaron risas entre los presentes, recordando momentos únicos con el Príncipe de las Tinieblas.
Trujillo destacó la camaradería del evento, donde músicos, excompañeros de banda y miembros del equipo se reencontraron para rendir homenaje. “Fue triste, pero también hubo risas, recuerdos compartidos”, explicó. Para él y su esposa Chloe, estar allí fue una forma de cerrar un capítulo importante y honrar a alguien que marcó sus vidas.
La conexión de Trujillo con Ozzy
Robert Trujillo tuvo una relación cercana con Ozzy Osbourne, habiendo tocado el bajo en su banda solista desde finales de los 90 hasta 2003, cuando se unió a Metallica para reemplazar a Jason Newsted. Curiosamente, Newsted ocupó el lugar de Trujillo en la banda de Ozzy por un breve periodo. En años recientes, Trujillo volvió a colaborar con el cantante, contribuyendo al álbum Patient Number 9 (2022) y participando en la ceremonia de inducción de Ozzy al Salón de la Fama del Rock and Roll como solista en 2024.
Un día antes del funeral privado, miles de fans se reunieron en las calles de Birmingham, la ciudad natal de Black Sabbath, para un cortejo fúnebre público que fue transmitido en vivo. Sharon, junto a los hijos de la pareja, Aimée, Kelly y Jack, acompañaron a los seguidores en este homenaje masivo. La procesión fue un recordatorio del impacto global de Ozzy, cuya música definió el heavy metal y tocó a generaciones de fans.
El legado de Ozzy Osbourne
Ozzy Osbourne falleció el 22 de julio de 2025, a causa de un infarto, según informó The New York Times. Su certificado de defunción también menciona que padecía enfermedad coronaria y párkinson con disfunción autonómica. A pesar de sus problemas de salud, que incluyeron una caída grave en 2019, Ozzy se mantuvo activo hasta el final. Su último concierto, un mes antes de su muerte, fue en Villa Park, Birmingham, donde tocó junto a Black Sabbath y otros gigantes del género en el festival Back To The Beginning.
El cantante siempre quiso que su despedida fuera una celebración, no un momento de tristeza. En 2011, le dijo a The Times que su funeral debía incluir bromas y un ambiente alegre. También en su autobiografía I Am Ozzy (2010), expresó su deseo de ser enterrado bajo un manzano silvestre, dejando un legado tan irreverente como su vida.
El funeral de Ozzy Osbourne cumplió con su visión: fue un adiós lleno de amor, recuerdos y un toque de magia, como si el mismísimo Príncipe de las Tinieblas hubiera estado presente, guiñando un ojo desde el cielo.

