David Ellefson, bajista fundador de Megadeth y figura clave en la escena del thrash metal desde los años 80, se abre a los micrófonos de HEAVY MEXTAL para conversación que trasciende los recuerdos. Con más de cuatro décadas en la industria, Ellefson no sólo ha tocado con bandas como Ministry, Montrose y Soulfly, sino que ha forjado una carrera que va más allá de las notas: es un empresario musical que reinvierte cada ganancia en su pasión. “Soy un músico de toda la vida, un amante de por vida de la empresa musical”, dice. Esta charla a pocas semanas de su regreso a México con Kings of Thrash, revela no solo el peso de su legado, sino su pasión por lo que hace.

“Sin Lars Ulrich de Metllica ninguno de nosotros estaríamos aquí. Su idea, su visión para lo que se convertiría en Metallica, es la razón por la que todos nosotros estamos teniendo estas conversaciones”: David Ellefson, bajista fundador de Megadeth
Ellefson, quien integró Megadeth de 1983 a 2002 y luego de 2010 a 2021, habla con la precisión de alguien que ha navegado tormentas personales y profesionales. Su salida de la banda en 2021, tras un escándalo que él describe como un capítulo cerrado, lo impulsó a enfocarse en lo que siempre lo ha definido: la creación. “Nunca lo hice por el dinero, he hecho un montón de cosas donde no hice nada de dinero, he invertido mucho de mi dinero en ello”, explica. Para él, el dinero es una herramienta, no el fin; una recompensa que se reinvierte en el siguiente disco, el próximo tour o la formación de una nueva agrupación. Esto es importante: en un mundo donde el metal a menudo se mide en ventas y streams, Ellefson prioriza el proceso, el “aire que respiro” que es el metal, el rock duro.
La conversación deriva naturalmente hacia Kings of Thrash, el proyecto que lo trae de vuelta al escenario con un enfoque en los orígenes del género. Formada en 2022 con excompañeros como el guitarrista Jeff Young –quien debutó en Megadeth en el álbum So Far, So Good… So What! de 1988–, la banda no busca replicar el pasado, sino celebrarlo con amigos. “Somos amigos, volvimos a reunirnos, nuestra amistad y nuestro amor por la misma música nos ha llevado a juntarnos”, cuenta Ellefson. Junto a Fred Aching en batería y Chaz Leon en voz y guitarra, Kings of Thrash interpreta clásicos de Megadeth de los 80, como los de Killing Is My Business… and Business Is Good! o Peace Sells… but Who’s Buying?, pero añade influencias que moldearon su sonido: desde Thin Lizzy y Riot hasta la New Wave of British Heavy Metal. “Nuestro núcleo es la música de Megadeth de los 80s, pero además agregamos cosas que nos inspiraron”, detalla.
Lo que hace a esta banda distinta es su autenticidad analógica, sin overdubs ni producciones pulidas en exceso. Grabaron su álbum en vivo Best of the West en el Whisky a Go Go durante su cuarto show, capturando imperfecciones que Ellefson ve como el alma del thrash. “No queremos una grabación perfecta, queremos una grabación perfecta imperfecta, porque lo mejor está en las imperfecciones”, cita, recordando el consejo que le dieron a Elvis Presley. Esto es importante: en una era de sets predecibles, Kings of Thrash ofrece variabilidad noche a noche, con Jeff Young no solo cubriendo riffs de Chris Poland o Marty Friedman, sino incluso emulando las partes de Dave Mustaine. “Jeff cubre incluso a Dave, que no es fácil”, admite Ellefson, destacando la disciplina de Young, un sobreviviente de cáncer que practica ocho horas diarias por puro amor al instrumento.
De Metallica a la reconstrucción
De manera natural, La charla se adentra en la historia de Megadeth, un camino sinuoso que Ellefson traza con detalle. La banda nació en 1983 de las cenizas de Metallica, con Mustaine reconstruyéndose tras su salida. “Dave estaba tratando de reconstruirse después de ser abandonado por Metallica, pero al mismo tiempo, el hecho de que haya estado en Metallica fue de gran ayuda”, reflexiona. Las primeras alineaciones incluyeron a Greg Handevidt y Dijon Carruthers en guitarra y batería, luego Kerry King y Lee Rausch, antes de estabilizarse con Gar Samuelson en batería y Chris Poland en guitarra para Killing Is My Business…. “La llegada de Gar y Chris a la banda, fue lo que realmente dio impulso a Megadeth”, dice. Esa fusión de jazz y metal creó un sonido único que atrajo atención inmediata, incluso si no todos lo entendían de entrada.
Hoy, con Kings of Thrash, Ellefson revive esa era con Young, quien se unió para el tercer álbum de Megadeth y aportó un marco creativo con su entrenamiento clásico. “Jeff es un guitarrista excepcional, extremadamente disciplinado”, describe. La banda ha invitado a excompañeros en shows puntuales: Chuck Behler en Flint, Michigan, para “Anarchy in the U.K.” y “In My Darkest Hour”; discusiones con Mike Albert, quien cubrió a Poland en el tour de Killing Is My Business…. Con Marty Friedman, la amistad persiste –compartieron escenario en Metal Allegiance tocando “Seek & Destroy” de Metallica y “Delivering the Goods” de Judas Priest–, pero Friedman prefiere cerrar capítulos. “Marti hizo que me quedara claro: una de las cosas que hace difícil para mí y para él trabajar juntos, es que la gente siempre espera que él y yo toquemos algo de Megadeth”, comparte Ellefson. Sean Drover y Al Pitrelli también figuran en su círculo cercano, al igual que Jimmy DeGrasso, aunque los planes no siempre se alinean. Fred Aching, de origen peruano, añade un “sentimiento” latino que resuena con audiencias de América Latina. “Tiene ese sentimiento. Hay un estilo que tienen los metalheads en Latinoamérica”, señala.
¿Quién es el rey del thrash segun David Ellefson?
La pregunta sobre el “rey del thrash” lleva la conversación a un terreno más amplio, donde Ellefson despliega su perspectiva como testigo directo de la evolución del género. Con su autoridad como cofundador de Megadeth, no elige a un solo monarca, sino que traza una jerarquía influida por el impacto cultural y musical. “Bueno, probablemente, si lo llamarías el rey, sería Lemmy, ¿verdad?”, comienza, refiriéndose a Lemmy Kilmister de Motörhead. Explica que Lemmy nunca se encasilló en etiquetas: “Cuando Lemmy decía ´Somos una banda de rock and roll´, nunca se llamó a sí mismo una banda de trash, nunca llamó a Motörhead una banda de heavy metal, él estaba simplemente tocando rock and roll, pero si realmente piensas en eso, es como si todo hubiera empezado con él”. Para Ellefson, Motörhead representa el origen crudo del thrash, un puente entre el hard rock y la velocidad que definió el género en los 80. “En muchas maneras, él hizo que todo empezara”, reitera, enfatizando cómo la insistencia de Lemmy en el rock and roll puro sentó las bases para la agresividad que vendría después.
Segundo en su lista llega Lars Ulrich de Metallica, el arquitecto visionario que Ellefson credita con el nacimiento del movimiento. “Y por supuesto, segundo a él (Lemmy) sería Lars, porque ninguno de nosotros estaría aquí sin él, ¿sabes?”, afirma. Detalla cómo la determinación de Ulrich lo cambió todo: “Su idea, su visión de lo que sería Metallica, es la razón por la que todos nosotros estamos teniendo estas conversaciones”. Ulrich no solo fundó la banda, sino que impulsó un cambio en la escena: de la experimentación inicial a un thrash estructurado que inspiró a todos los demás.
Ellefson extiende el análisis a James Hetfield, también de Metallica cuya evolución de cantante a riff-master encapsula el crecimiento del thrash. “Vimos a James crecer como un guitarrista, aprendiendo a tocar guitarra y escribiendo riffs, ¿sabes? Porque yo entiendo que era un cantante principalmente, tenía solo un poco de guitarrista, pero, cuando piensas en ello, James escribió algunos de los más icónicos riffs de guitarra en la historia, ya sea en heavy metal o simplemente rock and roll”, describe. Recuerda cómo Hetfield desarrolló su arte en tiempo real: “Estaba desarrollando su arte justo enfrente de nuestros ojos. Lo genial es que pudimos ver eso”.
Por su puesto, Dave Mustaine, su antiguo compañero no puede faltar, él cierra el círculo como uno de los “Amos del Riff”. “Dave por supuesto que es uno de los amos de riff”, dice Ellefson. Recuerda una anécdota con Kerry King, quien al conocer a Mustaine comentó: “Dave escribió música que deseábamos poder crear. Hubo cierta obviedad, como, carajo, pude haber escrito eso, pero no fue así, no lo escribimos, él fue quien lo hizo”. Mustaine, para él, tenía un don divino: “Y ese ha sido su papel en este mundo. Él escribió cosas durante su años con Metallica, con Megadeth, que necesitaban ser escritas; como si fuera su propósito en la tierra, ser puesto aquí para crear algunas canciones, algo de música, cosas que el mundo necesitaba escuchar”. Ellefson concluye con gratitud personal: “Estoy contento de trabajar con él durante esa fase, y tener la oportunidad de ser un co-creador y un compañero, yo diría que eso es algo muy importante”.
México y Ellefson
México ocupa un lugar especial en sus recuerdos. En 2019 cuenta que visitó Sonora, cerca de la frontera con Arizona, donde reside. “Estaba en Sonora… fuimos a la casa de los promotores, y teníamos una comida que él hizo en su patio, en el grill, y con un aguacate increíble”, relata. El guacamole, descubierto como antídoto a la salsa picante, se convirtió en un momento revelador bajo las estrellas del desierto. Ha tocado en arenas masivas con Megadeth, abriendo para Judas Priest en 2010, reviviendo Rust in Peace ante multitudes eufóricas. Ahora, con Kings of Thrash, espera llevar los orígenes del thrash a nuevos rincones. “Es la oportunidad de traer los verdaderos orígenes de thrash metal a México, desde mi origen, que es mi vida, fui parte de su creación”, dice. Anticipa “ruido y súper alta energía…”.
El futuro de Ellefson bulle de actividad. En 2025, destaca su tributo a Cliff Burton en el álbum No Life ‘Til Leather de Silver Lining Music, donde interpreta “Anesthesia (Pulling Teeth)”. “Cuando escuché que tocaban Pulling Teeth en Kill’em All, en el año de 1983… pude comprender lo que estaba haciendo Cliff”, explica. Recrear el solo de bajo requirió entrar en el mundo de Burton: distorsión, pedal wah y un rol protagónico para el bajista, inspirado en Steve Harris de Iron Maiden. “Cliff dejó un legado increíble… él tenía una gran visión de lo que eran sus contribuciones”, dijo.
Para Ellefson, la música lo es todo. “Desde niño, en el bus escolar, escuchaba a Neil Diamond, Johnny Cash, Motown con Jackson 5 y Smokey Robinson –a quien aún admira–. La música es mi vida, yo recuerdo lo que hizo para mí cuando tenía unos 10 años”, dice. Es el hilo que une su trayectoria: de las presiones de los 80, con drogas y pobreza, a esta etapa de libertad creativa. “En lo personal, estoy pasando un buen momento, me siento libre, me siento feliz, me siento musicalmente en forma”, concluye.
Kings of Thrash en México: La primera visita el 20 de noviembre
Kings of Thrash debutará en México el 20 de noviembre de 2025 en el Fuck Off Room, ubicado en Diagonal Patriotismo 6, Col. Hipódromo Condesa, Ciudad de México. Este concierto marcará la entrada de la banda al país, con un repertorio que fusiona clásicos del thrash de los 80 –especialmente del catálogo de Megadeth– y material original que preserva el tecnicismo y la energía del género. Formada en 2022 por Ellefson y Jeff Young, junto a Fred Aching y Chaz Leon, la agrupación ha generado expectativa global por su enfoque en la ejecución orgánica y la celebración de influencias como la New Wave of British Heavy Metal.
Los boletos están disponibles en Superboletos, con opciones adicionales en plataformas como Viagogo. Dado el perfil de los músicos y la novedad del evento, se prevé alta demanda. Los fans podrán revivir la esencia de los 80 y 90 en un espacio íntimo, capturando la historia del thrash con un toque contemporáneo.
Da click en la imagen para comprar tus boletos:


