domingo, abril 5, 2026
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    Así fue el último concierto de Ozzy Osbourne: “Back to the Beginning” en Villa Park

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    El 5 de julio de 2025, el estadio Villa Park en Birmingham, Inglaterra, se convirtió en el epicentro del heavy metal mundial. Más de 40,000 fanáticos, junto a millones conectados vía streaming, fueron testigos de “Back to the Beginning”, el concierto final de Ozzy Osbourne y la reunión definitiva de la formación original de Black Sabbath. Este evento, cargado de nostalgia, poder y emoción, marcó el adiós del Príncipe de las Tinieblas, quien este 22 de julio pasó a mejor vida.

    Un regreso a casa con un cartel estelar

    Birmingham, la cuna del heavy metal, se vistió de negro para recibir a sus hijos pródigos: Ozzy Osbourne, Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, reunidos por primera vez en 20 años. El concierto, anunciado como un evento benéfico para Cure Parkinson’s, Birmingham Children’s Hospital y Acorns Children’s Hospice, agotó entradas en menos de 10 minutos, dejando a 60,000 personas en lista de espera. La expectación era inmensa, y el cartel prometía un espectáculo sin precedentes: Metallica, Guns N’ Roses, Slayer, Pantera, Tool, Alice in Chains, Lamb of God, Anthrax, Mastodon, Gojira, Halestorm y Rival Sons, junto a un supergrupo con figuras como Tom Morello, Billy Corgan, Slash, Zakk Wylde y Jonathan Davis, entre otros.

    El evento, dirigido musicalmente por Tom Morello, comenzó a las 13:00 BST con un set de DJ a cargo de Sid Wilson de Slipknot, mientras los fans, vestidos con camisetas de cruces y demonios, llenaban el estadio. Jason Momoa, anfitrión de la noche, dio la bienvenida con una energía que encendió a la multitud. Durante 10 horas, Villa Park vibró con un desfile de tributos a Black Sabbath, con las bandas invitadas interpretando clásicos como “Hole in the Sky” (por Metallica) y “Johnny Blade”, además de sus propios éxitos. Metallica, uno de los platos fuertes, abrió con “Creeping Death” y cerró con “Master of Puppets”, mientras James Hetfield declaraba: “Sin Sabbath, no hay Metallica. Gracias por darnos un propósito.”

    El último rugido de Ozzy

    Cerca de las 15:30 (hora de México), el escenario giratorio reveló a un Ozzy Osbourne sentado en un imponente trono negro adornado con murciélagos. A sus 76 años y afectado por el Parkinson y lesiones crónicas en la columna, no podía caminar, pero su voz seguía siendo un arma poderosa. Acompañado por Zakk Wylde (guitarra), Mike Inez (bajo), Adam Wakeman (teclados) y Tommy Clufetos (batería), Ozzy abrió su set solista con “I Don’t Know”, seguido de “Mr. Crowley”, “Suicide Solution”, “Mama, I’m Coming Home” y “Crazy Train”. Las pantallas proyectaron imágenes del fallecido Randy Rhoads, mientras Ozzy, visiblemente emocionado, agradecía: “He estado fuera seis años. No tienen idea de cómo me siento. Gracias desde lo más profundo de mi corazón.”

    A pesar de las limitaciones físicas, su interpretación de “Mama, I’m Coming Home” fue un momento conmovedor, con miles de linternas de celulares iluminando Villa Park. Zakk Wylde deslumbró con un solo en “Suicide Solution”, mientras Ozzy, sonriendo, lo observaba con admiración. Sin embargo, algunos fans en redes sociales señalaron fallos técnicos en el streaming, como cortes de audio y video, aunque los organizadores prometieron acceso a la grabación durante 48 horas.

    La despedida de Black Sabbath

    El clímax llegó cuando Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward subieron al escenario para un set de cuatro canciones que destiló la esencia del heavy metal: “War Pigs”, “N.I.B.”, “Iron Man” y “Paranoid”. Bajo sirenas de ataque aéreo, Iommi desató sus icónicos riffs, mientras Butler, tocando un bajo con los colores del Aston Villa, y Ward, de regreso tras años de disputas, dieron un peso brutal al sonido. Ozzy, aunque más frágil que en sus grabaciones clásicas, fue elevado por los cánticos de la multitud: “¡Oz-zy! ¡Oz-zy!”. En “Paranoid”, con fuegos artificiales y confeti estallando, Ozzy gritó fuera del micrófono: “¡Giren el maldito escenario!”, en un momento tan espontáneo que recordó su humor de “The Osbournes”.

    El set fue breve pero monumental. Iommi, con sus dedos protésicos tras un accidente industrial en su juventud, demostró por qué es el arquitecto del sonido Sabbath. Butler y Ward aportaron una base rítmica impecable, mientras la conexión de la banda con Birmingham se hizo tangible: un bajo con el lema del Aston Villa (“Prepared”) y un público que los recibió como héroes locales.

    Ve aquí el último concierto de Ozzy Osbourne:

    Un adiós con propósito

    El concierto no solo fue un hito musical, sino un acto de generosidad. Según reportes, recaudó 190 millones de dólares, destinados íntegramente a las organizaciones benéficas mencionadas. Birmingham celebró a Black Sabbath con una exposición en el Birmingham Museum and Art Gallery, un mural en la estación New Street y la proyección del documental “The Nine Lives of Ozzy Osbourne” la víspera del evento. La ciudad, autoproclamada “hogar del metal”, otorgó a los cuatro miembros la libertad honoraria esa semana.

    Para los fans, fue una peregrinación. Muchos visitaron la casa de infancia de Ozzy, donde la residente actual, Nazish Mahfooz, colgó una camiseta de Osbourne en la ventana para sus fotos. El evento, descrito por Tom Morello como “el mayor espectáculo de heavy metal de la historia”, fue comparado con el Freddie Mercury Tribute Concert por su escala y emotividad. A pesar de problemas técnicos en la transmisión, que generaron quejas en redes sociales, la energía en Villa Park fue innegable.

    El fin de una era

    Cuando “Paranoid” terminó y los fuegos artificiales iluminaron el cielo, Ozzy gritó: “¡Dios los bendiga a todos!”. La multitud, entre lágrimas y cuernos al aire, coreó su nombre mientras el escenario giraba para llevarlo fuera de vista. Fue el cierre de una carrera de más de cinco décadas, de un hombre que sobrevivió excesos, controversias y enfermedades para dejar un legado imborrable. Ozzy Osbourne, junto a Black Sabbath, no solo creó el heavy metal, sino que unió a generaciones bajo su bandera.

    Días después, el 22 de julio de 2025, Ozzy falleció por complicaciones de su Parkinson, pero su despedida en Villa Park quedará como un testimonio de su fuerza y amor por sus fans. Una película documental, “Back to the Beginning: Ozzy’s Final Bow”, se estrenará en cines en 2026, asegurando que este momento histórico viva para siempre.

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    Yussel Barrera
    Jefe de información de Heavy Mextal/ Músico semiretirado de la escena under de Iztapalapa; dejé la guitarra para tomar la pluma y trazar historias en lugar de un solo./ Contacto: yussel@heavymextal.com/ Facebook: https://www.facebook.com/tizzn

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