En una reciente entrevista con Drew Stone para “The New York Hardcore Chronicles Live!”, Dave Lombardo, baterista original de Slayer, reflexionó sobre su trayectoria con la icónica banda de thrash metal. Lombardo describió su experiencia como “increíble” y comparó las desavenencias internas con “discusiones familiares”. A pesar de las diferencias que llevaron a su salida, expresó gratitud por haber sido parte de una agrupación tan influyente y por su contribución al género que lo ha respaldado a lo largo de su carrera musical.
Lombardo ha tenido múltiples etapas con Slayer. Inicialmente, dejó la banda en 1992 debido a conflictos relacionados con giras y compromisos familiares. Posteriormente, regresó en 2001 para participar en giras y grabaciones, incluyendo el álbum “Christ Illusion” en 2006. Sin embargo, en 2013, una disputa contractual sobre la gestión financiera de la banda llevó a su salida definitiva. Lombardo descubrió que el 90% de los ingresos de Slayer se destinaban a gastos, dejando solo un 10% o menos para repartir entre los miembros, lo que generó tensiones irreconciliables. 
A pesar de estos desafíos, Lombardo ha mantenido una actitud positiva y ha continuado su carrera musical con diversas colaboraciones. Ha trabajado con bandas como Suicidal Tendencies, Misfits y Dead Cross, demostrando su versatilidad y pasión por la música. En sus propias palabras: “Me siento más vivo cuando estoy en el escenario, cuando trabajo”. Esta dedicación refleja su compromiso inquebrantable con su arte, independientemente de las adversidades enfrentadas en el pasado.

