El heavy metal no sería lo que es hoy sin las guitarras de Iron Maiden. Desde sus inicios en la Nueva Ola del Heavy Metal Británico (NWOBHM), esta banda londinense ha construido un legado sonoro que trasciende generaciones, y gran parte de ese impacto recae en los hombros de sus guitarristas: Dave Murray, Adrian Smith y, en menor medida, otros músicos que han pasado por sus filas. Los solos de guitarra de Iron Maiden no solo destacan por su técnica, sino por su capacidad de contar historias, evocar emociones y grabarse en la memoria de los fans. En este artículo, exploraremos siete de esos solos que han marcado un antes y un después en la historia del género, analizando su contexto, ejecución y relevancia. Si buscas los mejores solos de guitarra de Iron Maiden, este recorrido te llevará por algunos de los momentos más emblemáticos de la banda.
1. “The Trooper” – Dave Murray (Piece of Mind, 1983)
Comencemos con un clásico que resuena en cualquier lista de éxitos del metal. “The Trooper”, escrita por Steve Harris e inspirada en la Carga de la Brigada Ligera durante la Guerra de Crimea, presenta un solo de guitarra firmado por Dave Murray que captura la esencia de la canción. A los 2 minutos y 20 segundos del tema, Murray entra con una ráfaga de notas que combinan velocidad y precisión. Su uso de bends y hammer-ons crea un efecto que simula el caos de una batalla, mientras que la base rítmica de Harris y Nicko McBrain mantiene el galope característico de la banda. Este solo, grabado en los Compass Point Studios de Nassau, Bahamas, según datos oficiales de la discografía de Iron Maiden, se ha convertido en un pilar de sus presentaciones en vivo, con Murray ejecutándolo frente a miles de fans ondeando banderas Union Jack.
2. “Hallowed Be Thy Name” – Dave Murray (The Number of the Beast, 1982)
Si hay un tema que define el poder narrativo de Iron Maiden, ese es “Hallowed Be Thy Name”. Compuesta por Steve Harris y parte del álbum que marcó el debut de Bruce Dickinson como vocalista, esta canción cuenta la historia de un condenado a muerte enfrentando su destino. El solo de Dave Murray, que aparece cerca del minuto 4:30, transforma la tensión acumulada en una liberación sonora. Aquí, Murray emplea una escala menor armónica para reflejar el tono sombrío de la letra, mientras su fraseo melódico añade un matiz de esperanza en medio de la fatalidad. Publicado en un momento clave para la banda, este solo ayudó a consolidar The Number of the Beast como uno de los discos más influyentes del heavy metal, alcanzando el puesto número 1 en las listas del Reino Unido en 1982, según datos históricos de la Official Charts Company.
3. “Powerslave” – Adrian Smith (Powerslave, 1984)
El álbum Powerslave, lanzado en septiembre de 1984, llevó a Iron Maiden a nuevas alturas, y el tema homónimo es un testimonio de su ambición creativa. Adrian Smith, quien había asumido un rol protagónico como compositor y guitarrista desde Killers (1981), entrega un solo que aparece alrededor del minuto 4:10. Este pasaje destaca por su construcción progresiva: comienza con notas lentas y sostenidas que evocan el misterio de la temática egipcia de la canción, para luego acelerarse en una cascada de arpegios y escalas. Producido por Martin Birch en los mismos Compass Point Studios, el solo de Smith refleja su estilo distintivo, menos agresivo que el de Murray, pero igual de efectivo. “Powerslave” sigue siendo un favorito en los setlists de la banda, con ese solo como uno de los puntos álgidos.
4. “Aces High” – Dave Murray (Powerslave, 1984)
Otro corte de Powerslave que merece atención es “Aces High”, un tema inspirado en los combates aéreos de la Segunda Guerra Mundial. Escrito por Steve Harris y lanzado como sencillo en octubre de 1984, este track abre el álbum con una intensidad que no decae. El solo de Dave Murray, ubicado cerca del minuto 2:40, es un torbellino de notas rápidas ejecutadas con su Fender Stratocaster característica. La precisión de Murray al navegar por escalas pentatónicas y cromáticas recrea la sensación de un avión surcando el cielo bajo fuego enemigo. Según el libro Iron Maiden: Run to the Hills de Mick Wall, este solo se grabó en una sola toma, lo que habla del nivel de preparación del guitarrista. En vivo, “Aces High” sigue siendo un arranque explosivo para los conciertos de la banda, con Murray al frente.
5. “Wasted Years” – Adrian Smith (Somewhere in Time, 1986)
Somewhere in Time marcó un giro en el sonido de Iron Maiden con la incorporación de sintetizadores de guitarra, y “Wasted Years” es el reflejo perfecto de esa evolución. Compuesta por Adrian Smith y lanzada como sencillo en septiembre de 1986, esta canción explora temas de reflexión y pérdida. El solo de Smith, que comienza en el minuto 2:50, se distingue por su enfoque melódico y su tono limpio. A diferencia de los ataques frenéticos de Murray, Smith opta por frases largas y sostenidas que resuenan con la nostalgia de la letra. Grabado en los Wisseloord Studios de Países Bajos, este solo se beneficia de la producción cristalina de Martin Birch, quien supo capturar cada matiz de la interpretación. “Wasted Years” alcanzó el puesto 18 en las listas británicas, consolidando el lugar de Smith como una fuerza creativa en la banda.
6. “Fear of the Dark” – Dave Murray (Fear of the Dark, 1992)
El álbum Fear of the Dark llegó en un momento de transición para Iron Maiden, siendo el último con Bruce Dickinson antes de su salida temporal en 1993. El tema titular, escrito por Steve Harris, se ha convertido en un himno eterno del metal. El solo de Dave Murray, que surge en el minuto 4:20, lleva la canción a un nuevo nivel. Construido sobre una progresión en tonalidad menor, este pasaje combina fraseos lentos con ráfagas rápidas, reflejando el contraste entre el miedo y la aceptación descrito en la letra. La grabación, realizada en los Barnyard Studios de Harris, muestra a Murray en plena forma, con un tono que resuena en estadios abarrotados. En vivo, el público canta cada nota del solo, un fenómeno que se repite en giras como el Legacy of the Beast Tour de 2018-2022.
7. “The Number of the Beast” – Adrian Smith (The Number of the Beast, 1982)
Cerramos con el tema que dio su nombre al álbum icónico de 1982. “The Number of the Beast”, inspirada en una pesadilla de Steve Harris y en la película Damien: Omen II, es un pilar del heavy metal. El solo de Adrian Smith, que aparece en el minuto 3:00, es breve pero deja una marca imborrable. Con un enfoque directo, Smith utiliza escalas pentatónicas y slides para crear un efecto visceral que encaja con la atmósfera apocalíptica de la canción. Producido por Martin Birch en los Battery Studios de Londres, este solo destaca por su simplicidad efectiva. El single alcanzó el puesto 18 en las listas del Reino Unido, según la Official Charts Company, y sigue siendo un momento clave en los shows de Iron Maiden.
Por qué estos solos importan
Los solos de guitarra de Iron Maiden no son solo exhibiciones técnicas; son piezas fundamentales de su identidad musical. Dave Murray y Adrian Smith, con sus estilos complementarios, han creado un catálogo que combina velocidad, melodía y narrativa. Desde los estudios de grabación hasta los escenarios del mundo, estos siete momentos demuestran por qué la banda sigue siendo un referente del heavy metal más de cuatro décadas después de su formación. Si eres fan de las guitarras que cuentan historias, estos solos son paradas obligatorias en tu viaje por el universo de Iron Maiden.
¿Cuál es tu favorito? ¿O hay otro solo de la banda que merece estar en esta lista? La conversación está abierta. ¡Up the Irons!

