El 30 de enero de 1973, Gene Simmons, Paul Stanley, Ace Frehley y Peter Criss subieron al escenario del Popcorn Pub por 50 dólares. Nadie imaginaba que esa noche nacía una de las bandas más grandes del rock.
La noche del 30 de enero de 1973 era helada en Queens, Nueva York. En un pequeño bar llamado Popcorn Pub, ubicado en la esquina de Queens Boulevard y la calle 47, cuatro músicos se preparaban para tocar su primer show juntos bajo un nombre nuevo: KISS. El público que los esperaba no llegaba ni a diez personas. Entre ellos estaban Lydia, la esposa de Peter Criss, Jan Walsh, la novia de Gene Simmons, una amiga de ella, y los miembros del crew. El resto eran empleados del bar.
De Wicked Lester a KISS
Gene Simmons y Paul Stanley venían de una banda llamada Wicked Lester que había firmado con Epic Records y grabado un álbum completo. Pero ninguno de los dos estaba satisfecho con el resultado. El disco tenía un sonido que describieron como “hippie de la costa oeste”, todo lo contrario a lo que querían hacer. Decidieron abandonar el proyecto y empezar de cero con una visión clara: armar la banda que nunca habían visto en un escenario.
Reclutaron al baterista Peter Criss después de ver su anuncio en Rolling Stone, y al guitarrista Ace Frehley, quien llegó a la audición con un zapato de cada color. La química fue inmediata. Ahora solo necesitaban un lugar donde tocar.
Su primer manager, Lou Linet, escuchó el material y declaró que era “la peor porquería que había oído en su vida”. Renunció antes de conseguirles un solo show. Así que Simmons tomó el teléfono y llamó en frío al Popcorn Pub, un bar que pasaba todos los días camino al trabajo. Convenció al encargado de contratarlos por tres noches entre semana por un total de 150 dólares.
La noche que todo comenzó
Para cuando llegó el 30 de enero, el bar estaba en proceso de cambiar su nombre a Coventry. KISS fue una de las primeras bandas en tocar bajo la nueva identidad del lugar. Esa noche, el maquillaje y los trajes que definirían su imagen todavía estaban en fase experimental. Solo Gene usaba algo parecido a lo que vendría después: la cara cubierta de base blanca y pintura negra alrededor de los ojos, aunque sin forma definida. Peter llevaba un poco de rubor. Paul y Ace no usaban nada.
La ropa era igual de ordinaria. Gene vestía pantalones acampanados y una camiseta de marinero. Nada del cuero, las plataformas ni el fuego que vendrían después. Pero la actitud ya estaba ahí.
Peter Criss lo recordó así en su autobiografía: “Tocamos como si el lugar estuviera lleno. Después del show me di cuenta de que esta era la banda. Estaba tan orgulloso de los muchachos. Estábamos empapados en sudor y habíamos dado la presentación de nuestras vidas para cuatro personas.”
Paul Stanley también entendió algo esa noche. En una entrevista posterior explicó que había tres tipos en el escenario que no tenían idea de cómo conectar con el público. Pero él decidió que no importaba cuánta gente hubiera: había que tocar como si fuera el Madison Square Garden. Esa mentalidad los definiría por las siguientes cinco décadas.
50 dólares y una lección
La banda cobró 50 dólares por las dos tandas que tocaron esa noche. El setlist ya incluía material original que terminaría en sus primeros discos. El bar era pequeño, el sonido probablemente era terrible, y el público casi inexistente. Pero KISS tocó como si su vida dependiera de ello.
Ace Frehley lo resumió años después: “Una banda menor se habría sentido humillada. Nosotros no.”
El Coventry se convirtió en un lugar importante para la banda durante ese primer año. Regresaron varias veces, y cada show tenía más gente que el anterior. Paul Stanley lo describió como un estudio de contrastes: la primera vez que tocaron no había nadie, la última vez apenas podías entrar por la puerta.
Para diciembre de ese mismo año, ya estaban siendo filmados en el Coventry en lo que se considera la grabación en vivo más antigua de KISS. En la víspera de Año Nuevo de 1973 abrieron para Blue Öyster Cult en el Academy of Music, donde Gene accidentalmente se prendió fuego el cabello durante su rutina de escupir fuego. Un año después lanzaron su álbum debut. Cuatro años después de esa noche helada en Queens, estaban llenando el Madison Square Garden.
Todo empezó con menos de diez personas en un bar que estaba cambiando de nombre, una banda que acababa de perder a su manager, y 50 dólares.
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